#Branding: Fácil, encera y pule Daniel San.

Les cuento que una de las cosas que más me gustan de mi trabajo es asesorar a pequeñas y medianas empresas en el arte (porque lo es) del branding. 

Las empresas con pocos empleados donde cada quien está claro de sus obligaciones y responsabilidades y aún no han descubierto la burocracia son las mejores.

Y las empresas que tiene recursos muy limitados porque son magnificas para mantener en forma las habilidades creativas y te obligan a hacer magia, pero en el fondo lo que me agrada más que nada es ayudar a emprendedores a buscar su nicho de mercado y que puedan explotarlo al máximo.

Me parece importantísimo que todo aquel que abre una pequeña empresa se familiarice con términos que pueden sonar abstractos aún hoy agosto de 2015 como target, seo, social media, etc. Y que entiendan que no es más que el interés de los profesionales por abreviar conceptos.

Vivo en una ciudad maravillosa (Cartagena, Colombia) llena de viajeros, playas de ensueño y un ambiente cosmopolita. Creo que ciudades como esta son las más difíciles para las agencias de publicidad, ya les cuento lo que he observado.

Abren y cierran restaurantes, hoteles, bares, discos y demás todos los días. El ¨tiempo de vida útil¨ de un local comercial es de 1 año con sus excepciones claro. Si, 1 año. ¿Cómo planear tus estrategias para un local que ya cuando empieza a ganar estabilidad lo cierran?

Es muy difícil definir tu público target: Altísima rotación de turistas de todo tipo y estrato, desde el mochilero más austero hasta viajeros de alta gama, todos buscando lo mismo. Hospedaje, diversión y comida.

El turista generalmente viaja con guías (digitales o físicas) y sigue aplicaciones para saber donde comer o beber (tripadvisor ,foursquare, etc.) Muchas veces sucede, por lo menos aquí, que muchos negocios que cerraron aún aparecen en las guías, lo que causa confusión en parte porque los dueños de locales no están familiarizados (en gran porcentaje) con las nuevas tecnologías. Adicionalmente y esta es una cosa que me llama muchísimo la atención, los turistas se niegan a agarrar en la calle cualquier tipo de publicidad impresa (flyers, etc.) ya que los ¨previenen¨ que pudiera ser peligroso, eso es otro tema.

El proceso no es tan sencillo como parece.

¿Cómo ¨poner en el mapa¨ un negocio nuevo y novedoso en una ciudad que recicla conceptos y donde los recursos de mercadeo más básicos parecen no funcionar? ¿Cómo hacerle saber a propios y extraños que lugares brindan la mejor comida y bebida o la mejor vida nocturna?

Pues nos ha tocado implementar el viejo ¨encera y pule¨, llevar el marketing a su mínima expresión. Nos hemos ido a la calle a hacer trabajo de campo. Mis clientes no han podido ocultar su sorpresa cuando los invito a la calle a observar como funciona el mercado, a veces es divertido vestir de formalismo cosas tan sencillas como esta.

Hemos ido a los hoteles, sitios nocturnos, plazas y hemos hablado con todos los que hemos visto en actitud de hacer turismo. Les hemos hablado con absoluta franqueza y hemos acuñado el termino ¨Cartagena Honesta¨ para referirnos a todos los sitios que un turista debería visitar para probar de primera mano lo mejor (en muchísimos casos comida callejera) de la cocina de la costa Colombiana. Somos como unos guías turísticos que quieren dar a conocer la ciudad y sus beneficios, pero nuestro trabajo va más allá de mostrar o recomendar, queremos que prueben, evalúen y califiquen.

Pues el experimento ha funcionado, hemos tenido resultados visibles y no solo nos agradecen el detalle de llevarlos casi de la mano a los sitios que deben conocer sino que además nos han hecho saber su agrado y satisfacción a nuestra iniciativa a través de medios digitales y aplicaciones.

Estoy absolutamente convencido de que es necesario salir a la calle para saber de primera mano como nos conciben nuestros clientes y poder hacer los ajustes necesarios y dejar de lado a la tecnología.

Resultados lentos pero seguros.

Mis clientes ahora se sienten mucho más cómodos porque saben de primera mano que quieren sus clientes y en que deben mejorar. Estoy seguro que no hay nada mejor en este mundo que un turista japonés tratando de explicarle a un colombiano que su restaurante es genial pero que el servicio es muy lento y que además debe tener opciones vegetarianas. Creo que no hay dinero con que pagar ese feedback.

Si usted es un emprendedor y quiere tener éxito pues le toca irse a la calle a saber que quiere la gente. En internet puede monitorear tendencias y familiarizarse con las nuevas tecnologías pero lo que un cliente molesto o satisfecho le diga siempre será mejor.

Me siento satisfecho, al final del día creo que hacemos la tarea.

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