En casa de herrero…

Les confieso que mi día a día es un caos, nuestra agencia de branding, nuestro proyecto de vida desde hace 20 años también es nuestro emprendimiento y ha tenido un par de años rudos pero muy entretenidos sobre todo luego de cambiar de país y tener que comenzar de -45, haciendo networking de nuevo, ganando confianza (a las malas) en un mercado desconocido, validando todos los días nuestros conocimientos y experiencia y dándonos cuenta que nunca se sabe todo. Colombia ha sido un reto grande, ahí vamos un paso adelante, tres hacia atrás, luego 3 hacia delante, 1 hacia atrás, ha sido divertido.

En estos días nos sentamos a proyectar planes y objetivos para este año que viene, el año pasado fue bueno, pero este tiene que ser exponencialmente mejor y digo ¨tiene¨ porque toda nuestra energía e inteligencia está orientada en captar más y mejores clientes, con énfasis en los últimos.

A todos nos ha pasado…

Solo por ejercicio decidí hacer el proceso de enfoque de branding que hacemos con nuestros clientes con la web y RRSS de la agencia y cual sería mi sorpresa cuando encontré muchas de las fallas que encontramos y detectamos casi de inmediato en nuestros clientes, si, la agencia de branding tenía problemas de branding.

La ruta por la que navegan nuestros clientes hasta llegar a nosotros no estaba clara (lugar común), nuestros servicios tampoco (otro lugar común, había cosas que teníamos mucho tiempo sin hacer y que detectamos que no son atractivas para potenciales clientes). No había ningún ¨Call to action¨, ni invitación a subscribirse a nuestros contenidos, ni links a nuestras redes, increíble, no lo vimos.

Habíamos descuidado la generación de contenidos propios por estar avocados a los contenidos de nuestros clientes, teníamos tiempo sin publicar en redes, sin compartir información con nuestros aliados, en fin, como se dice en mi pueblo: ¨En casa de herrero, cuchillo de palo¨.

Encontré una simple matriz DOFA que había hecho hace un año y me encontré con que nuestra realidad había cambiado muchísimo, que tocaba ajustar el norte porque estábamos lejos de donde nos encontrábamos hace un año, parece algo lógico, pero ¨lo esencial no es evidente a los ojos¨ como dijo el autor.

Hoy amanecí con el enfoque renovado, el saber y entender que cosas están mal es una gran bendición, y sobre todo tener las herramientas para ajustar el rumbo y seguir en la batalla. Aún no le ganamos a Bogotá, tal vez nunca lo hagamos, pero nos vamos a entretener mucho intentándolo eso sí.

 

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